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miércoles, 20 de julio de 2011

DINERO CON "VALOR INTRÍNSECO"



Uno de los mantras con los cuales los "banqueros" - es decir, aquellos que con fraude y violencia usurpan particularmente y detentan injustamente en su beneficio particular la primera institución de toda nación, la potestad de emisión monetaria - han logrado desde siempre engañar a las poblaciones sobre las que ejercen su rapiña, es que hay algo así como un dinero con "valor intrínseco", dinero, cómo no, hecho de oro - nada de rubíes, diamantes ni perlas- frente al dinero de "papel", que, se supone, carece de ese misterioso "valor intrínseco".

Semejante sandez, como todas las grandes sandeces sobre las que se edifican las tiranías, logra su efecto a base de la repetición incesante y la descalificación sistemática de todos los que se atreven a cuestionarla, esto es, mediante la mecánica habitual de la propaganda, difundida desde el colegio a la universidad, desde el periódico de gran tirada al discurso político y desde el informe laboral interno al gran estudio económico.

Porque, ¿qué diablos se supone que quieren decir?

Sin duda una vaca tiene "valor intrínseco", y la comida, la casa y el vestido. (Siempre y cuando no hilemos muy fino con la expresión, ya que esas cosas nos son útiles a NOSOTROS, la utilidad de una cosa no está en sus átomos, sino en la que le otorgamos nosotros los hombres).

Pero, admitamos que, efectivamente, esas cosas tienen "valor intrínseco", algo así como decir "si una silla tiene sólo tres patas no me sirve para nada", luego la "utilidad o valor" de la silla depende de su forma y sustancia como objeto. Bien. Admitámoslo.

Así pues, la vaca sirve para comer, para sacarle la leche y para usar su piel. El pan, para comer. La tela, para hacer vestidos, etc.

Y ¿para qué sirven y han servido siempre los metales preciosos, el oro y la plata? Pues, simplemente, para hacer adornos y figuras de arte (de forma eminente, arte religioso). No sé si los dentistas lo siguen usando para hacer muelas falsas, pero si es así, pues otra utilidad que tiene.

Porque, aunque muchos lo ignoran, - y algunos fingen ignorarlo- la "monetización" del oro en la historia:

a) Es muy posterior a su uso como adorno o símbolo religioso.
b) Tomando todas las civilizaciones desde el principio, es claramente minoritario su uso para inscribir los símbolos del dinero frente al barro, el bronce, el cobre, el hierro, el cuero, la plata o el papel.

Y, por otra parte, ¿hay acaso otra institución más útil que el dinero para producir la red de intercambios y colaboraciones que creó , crea y sostiene la llamada civilización?

Por tanto, ¿por qué demonios aquello que una sociedad utiliza como dinero, de la máxima utilidad posible, y por tanto del máximo valor para la misma, TENDRÍA ADEMÁS QUE SER COMESTIBLE, DAR LECHE O SERVIR PARA HACER ADORNOS? Ya tiene su propio "valor intrínseco", ser el medio universal de cambio en esa sociedad, VALOR MUY SUPERIOR AL DE CUALQUIER MERCANCÍA PARTICULAR.

Y, por otra parte, ¿qué clase de ceguera voluntaria o ignorancia absoluta hace exclamar a algunos que "sólo"es papel sin ningún "valor intrínseco"!!!?

El papel es uno de los inventos esenciales de la historia de la humanidad. Pocas cosas son comparables en utilidad para el hombre como el papel.

Desde los albores de la civilización e historia conocida, allá por el 1800-2000 A.C., no se logró de forma satisfactoria el papel hasta que los chinos, hacia el 105 D.C., lo lograron. Antes hubo que pasar por la escritura en piedra, tablillas de barro, conchas, madera, papiro y pergamino hasta lograr ese medio absolutamente maravilloso.

Y, hoy día, en la época del Ordenador, todavía estará con nosotros mucho tiempo, algo sólo comparable en valor para una sociedad a lo que vale el esqueleto, la piel y los músculos para el cuerpo. (El Cerebro sería la palabra misma).

Y, desde luego, decir que el "oro", que sí, es muy bonito y brilla mucho, es más valioso que el papel, muestra la clase de extravagante desvarío que expresa con tanta precisión la Leyenda del Rey Midas, que todos conocemos.

Así que, ¿es acaso más valiosa para la humanidad una sustancia que sólo sirve para hacer adornos - y muelas falsas- que esa maravilla absoluta del papel, soporte de la piedra angular de la vida en sociedad, LA ESCRITURA?

Imaginemos que, antes de la era del Ordenador, unos ultrapoderosos Extraterrestres hubieran descendido sobre la tierra y nos hubieran dicho: "Oh, Humanos pequeñajos, sólo hay una forma de que no os exterminemos completamente: dadnos para siempre , o bien vuestro oro (y cualquier medio de volver a tenerlo) , o bien vuestro papel (y cualquier medio de volver a tenerlo)". ¿ Qué créeis que hubiéramos elegido, pasarnos sin papel o pasarnos sin adornos de oro?

Por tanto, aceptando el uso de esa más bien cursi y capciosa expresión del "valor intrínseco", debe señalarse que el papel es una sustancia infinitamente más valiosa que esas brillantes y frías piedras, ornato habitual de todo aquel que quiere presumir de rico y poderoso.

Y el Ordenador, sustituto del papel, máquina última de la humanidad, prodigio descomunal, es igualmente infinitamente superior a esos tontorrones lingotes que todo necio adora sin saber por qué.

La razón de los propagadores del mantra es otra, claro está, y tiene que ver con la "monetización" de una sustancia CUYOS POSEEDORES Y CONTROLADORES son ellos, los banqueros, monopolio que tienen consolidado desde hace siglos, y que en la antigüedad se sustentó siempre en el comercio de esclavos - para las minas - y el control de las armas y provocación constante de guerras e invasiones - con las que seguir ampliando el botín tanto de esclavos como de metales preciosos.

Porque, pensadlo un poco, si vuestra familia fuera el productor monopolista del ESTAÑO, por ejemplo, ¿no os colocaría de un sólo golpe en la cima del poder y la riqueza que se declarase que el Estaño fuese el Dinero en vuestra nación? (¡Y aún mejor si fuera en todas!)

Y, a aquellos que tropiezan una y otra vez con aquello de que "las mercancías ya tienen unos "ratios" de cambio derivados de la diferente utilidad y escasez que tienen entre sí ", sin duda vuestra familia les diría: "Mejor no te decimos cuanto valía nuestro estaño por Kg. el día antes de ser declarado dinero -y entonces ser aceptado por todos en los intercambios- , y cuanto subió su valor el DÍA DESPUÉS. (Mientras intentaríais ahogar las risas, claro está.)

El ratio de intercambio entre el Dinero de una sociedad, es decir, LA CANTIDAD TOTAL de dinero existente en la misma, y todos los bienes y riquezas de dicha sociedad contra los cuales se cambia, no depende en absoluto del ratio particular de la mercancía que se ha "monetizado" frente a las demás, sino que ÉL, EL DINERO, ESTABLECE ESA PROPORCIÓN ENTRE LAS MERCANCÍAS, expresable en números, en función de su cantidad, la distribución de la misma entre los miembros de dicha sociedad, y la variaciones al alza o a la baja de la cantidad total del mismo en relación con las variaciones en la población y la producción de riquezas y bienes.

El Dinero no es, pues, una mercancía particular, y por ello no debe otorgarse jamás esa cualidad - la de ser dinero- a ninguna mercancía particular.

Ahora que se oyen rumores cada vez más persistentes acerca de la "vuelta del oro", decidme, ¿en cúantas manos creeis que quedará el control sobre el oro?

Porque será, como siempre ha sido, "oro monetizado", es decir, UNA SUSTANCIA CUALQUIERA EN MANOS DE UNOS POCOS - banqueros, por supuesto-, a la que se le ha otorgado poder universal en una sociedad para mediar en todos los intercambios y pagar impuestos por la LEY , esto es, por el consenso de TODOS LOS MIEMBROS DE ESA SOCIEDAD.

Y al obrar de este modo se le está concediendo en exclusiva a dicha mercancía particular de unos pocos, de forma fraudulenta - y absurda para la mayoría-, un valor CREADO POR TODOS, el de ser Dinero, el fundamento primero de todas las instituciones de una nación, la base de su soberanía, prosperidad y libertad.

Y, como siempre ha sucedido, dichos beneficiarios de la estupidez y corrupción de una comunidad, cuando les convenga que aumente la cantidad de dinero y así enriquecerse gratuitamente a costa de todos los demás, si no hay suficiente oro, harán lo que siempre han hecho, emitir certificados de oro - escritos en "nefando papel"-, en cantidades cientos o miles de veces superiores al oro que supuestamente los "respalda". O aún peor, reducirán la producción de oro a placer y nos sumirán a todos en una espantosa deflación hasta que, con un sólo lingote, se compren las vidas de toda una nación de esclavos. Y todo ello en su sólo beneficio y en perjuicio de todos los demás.

A lo largo de la Historia muchas cosas que ya eran útiles para algo, mercancías en suma, se han utilizado como material donde escribir el FIAT NUMMUS que la Ley - es decir, la sociedad toda - , ha grabado sobre ellas y convertido así en Dinero, manteniendo o permitiendo sin embargo que la producción y control de dichas mercancías - oro y plata casi siempre-, PERMANEZCA EN LAS MISMAS MANOS PARTICULARES anteriores a su conversión en el dinero de ese pueblo.

Esto siempre ha sido un error trágico, una trampa para ratones, en la que han caído por ignorancia y venalidad, por corrupción, debilidad, avaricia y estupidez crasa los gobernantes de dichas sociedades.

Porque, al proceder así, inevitablemente se transfiere injustamente a los dueños de una mercancía particular, susceptible de apropiación privada, aquello que se crea POR Y SÓLO EL CONSENSO DE TODOS EXPRESADO EN LA LEY, y cuyo valor representa por tanto todas las riquezas y vidas de esa comunidad, por lo que su emisión y control NO ES NI PUEDE SER SUSCEPTIBLE DE APROPIACIÓN PARTICULAR -como el lenguaje , por ejemplo - .

De este modo, al otorgar a una mercancía particular la cualidad de ser el Dinero de una sociedad, se consuma la mayor de las injusticias y despojo de la mayoría de esa nación en favor de unos pocos usurpadores, que se convierten así en monarcas absolutos de todos, formándose inexorablemente sociedades que, como la nuestra, sólo tienen y han tenido desde 1694, año de la Fundación del Banco de Inglaterra, una única y verdadera constitución política: LA PLUTOCRACIA OLIGÁRQUICA BANCARIA.

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8 comentarios:

Carlos Suchowolski dijo...

Es que el quid de la cuestión es (efectivamente) otro. Da igual qué "cosa" se haya adoptado para "equiparar" unas mercancías con otras, como se ha llamado a todos los objetos apreciados colectivamente y controlados en cuanto a su distribución por quienes los han conquistado o han heredado su conquista, "objetos" que han sido adoptados como "necesarios" en una sociedad "dada" que así lo ha "instituido" dejando incólume su fragmentación, esto es, que unos dominen y otros acepten su dominio a cambio de "lo que sea" que no pueden conseguir por sí mismos ni "equitativamente" (términos a su vez "instituidos" o "adoptados" de la misma manera susodicha). Y da igual que, además, sirvan para "algo más", sea "arte" o "dientes", vasijas ostentosas de reyes o de iglesias o sirvan para poco más que como "moneda".
El quid de la cuestión está en el propio proceso de institucionalización (adopción) que nos "obliga" (so pena de no poder "salir del paso" en la "selva real") a subornidarnos a su uso y a sus trampas o falacias. Lo que sigue a partir de aquí no lo desarrollo por no extederme, pero cualquiera puede llegar a ello una vez abierta esta compuerta epistemológica que pone el acento en el proceso mismo que se remonta al inicio de la historia, donde se halla la primera fragmentación y las primeras formas de dominio y de "lectura" (es decir: "las reglas de cómo se deben leer las cosas" para no cuestionar la realidad de la doble cara del problema: dominio y necesidad de sumisión. O: Historia del Poder, por decirlo sintéticamente.
Un saludo.

Dhavar dijo...

Carlos:

El Dinero es una "res pública" por su misma naturaleza, no susceptible de apropiación privada.Como el Derecho, como la Ley, como el lenguaje, como el aire,como los bienes demaniales.
La propaganda liberal ha conseguido ensanchar hasta tal extremo -deliberadamente, claro- la oposición público/privado que ha hecho olvidar la obviedad de que una sociedad puede muy bien tener todo en común , sin nada privativo - es decir, arrancado de lo común, empezando por esta inmensa bola llamada tierra- pero no puede ni siquiera llegar a existir - o desintegrarse - si todo es privado.La misma noción de privado se destruiría "altogether".Simplemente, no habría ninguna sociedad. A lo sumo, habría "foedus", pero esta vez no frente a un señor de la guerra medieval, sino frente a la Tyrell Corporation.

Estremece leer en restos de crónicas cómo el cancer de la apropiación del dinero de todos por una casta privada - ya en su origen inter-ciudades, los controladores de las grandes caravanas- comienza en el origen mismo de la civilización en las ciudades-templo de Sumer o Aram.
Esa batalla - que, por ejemplo Esparta, Cartago o Roma supieron ganar y así forjaron su grandeza, es la batalla de verdad, la única verdadero motor del proceso histórico, su secreta mecánica.
Y es una línea de puro orden de batalla:
O el dinero es de todos según su propia naturaleza ya que requiere el consenso de todos para crearse, o permitimos que sea robado por emisores privados - banqueros en definición estricta-.
Mientras se mantenga lo segundo,el orden verdadero de nuestra ciudad es la peor de todas las tiranías:La Plutocracia (donde "pluto" no es "rico", sino banquero).
Ya el Codigo de Manu establecía que aquellos agentes del templo en otras ciudades que se apropiaran del crédito del templo para sí fueran cortados en trozos con una sierra.
Y aún así, el Mundo antiguo Mesopotámico no supo resistir y pereció por obra de la misma figura.
El Templo corrompido,- exactamente del modo descrito, ya que el Templo era el banco y el emisor original del dinero como autoridad pública y Real-, es el sentido del célebre mito evangélico de la expulsión de los "cambistas", no la memez moderna de que en un templo no hay que realizar actividades económicas sino "rezar".
Y la furia absoluta del protagonista, única, es bien expresiva de la conciencia agudísima que tenía el mundo antiguo de que ésta es la raíz de toda injusticia y tiranía.
El sueño feudal nos hizo olvidar todo esto y partir de ideas corrompidas, creyendo como siempre que con nostros empezaba todo.
El imperio milenario Chino JAMÁS permitió que ocurriera esta usurpación, y en su historia, el dinero de oro - en todo caso oro cuya producción era monopolio estatal- es una mini nota a pie de página.

Todo lo tenemos al revés, y así nos va.

Dhavar dijo...

Carlos:

Repecto al otro orden que apuntas, es decir que somos palabra, nuestro cuerpo es ya puro significado sólo por mover una ceja y que no otra cosa que vivir en una palabra o sentido compartido es ser una sociedad, no sólo coincido, sino que lo he puesto en el post anterior.

Dios sabía lo que hacía en Babel.No era necesario bloquear la oferta de ladrillos.Bastaba con destruir el código máquina .

Para realizar la apropiación privada del dinero, la única forma posible fue la falsificación de registros monetarios, la mentira en suma, y de ahí la necesidad absoluta del "secreto" y la manipulación del significado frente a las masas, la guerra conceptual.La corrupción monetaria requería de una corrupción anterior, la de la palabra, pero de aquella palabra, el Fiat Nummus que ordena y regula todas las fuerzas vitales de una comunidad.
La siguiente línea de ataque fue el ataque al Rey, al Templo, al Estado, al úncio que podía arrojarles del Templo (y corromperlo, claro está)
La propaganda "liberal" es consustancial a esta milenaria plutocracia y ése es su sentido último.

Un abrazo

Carlos Suchowolski dijo...

Pero hay que abandonar a mi criterio la visión UNILATERAL del "efecto lavado cerebral" de unos sobre muchos: ambas partes responden a sus específicas necesidades que toman forma en atención a sus respectivas facultades (al menos intuitivamente reconocidas por ellos mismos y a cuya conciencia se acomodan en tanto "vivan" sobre esas bases) y en atención pues a las circunstancias en las que se encuentren (continuidad o emergencia, cambio, crisis, etc.) Si es así: nada que se "proponga" desde la abstracción será realizado sin que encaje de manera sintética y tergiversada.

Dhavar dijo...

"Nada que se "proponga" desde la abstracción será realizado sin que encaje de manera sintética y tergiversada".
No puedo estar más de acuerdo.Una vez me dijiste que hablaba como si usara el latín.Así es, mi experiencia del Derecho Romano y la tradición ZEN me ha hecho "fanático" del estilo breve y conciso.
La "abstracción" es la enfermedad radical del pensamiento, y no es otra cosa que el espacio "percibido pero no", que llamamos muerte o dios, y que sin embargo pisamos y hollamos inadvertidamente cada vez que entendemos o simplemente unimos dos percepciones.
Por tanto, hablar corporalmente y despreciar la falacia de la no corporalidad es la primera arma de batalla para evitar ser capturados por los dioses de la tribu y aquello que los engendran y propagan.

Carlos Suchowolski dijo...

Se me ha "empotrado" el alambique! La última frase (alambicada) no la acabo de captar del todo y me gustaría: qué tal si intentas "deslatinizarla". No quiero interpretar sólo sobre esta base y equivocarme, ya sea para criticar, ya sea para adherirme... Y veo que has subido dos post más... siempre "militantes"... Esto me lo tendrás que contar en un nuevo encuentro al que te emplazo una tarde (7 pm?) en alguna parte.
Un abrazo.

Dhavar dijo...

Carlos:

Estás la semana que viene?

Carlos Suchowolski dijo...

Sí, los mejores días son martes, miércoles y jueves, tal vez a eso de las 7pm o algo más. Podría ser in the same place last time... eh?