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miércoles, 4 de agosto de 2010

LOS TERRORISTAS NO SON ALIMAÑAS

Escribe hoy Arcadi Espada en su columna del MUNDO que, a diferencia de Maite Pagaza y demás familiares de Joseba Pagazaurtundua - asesinado por ETA en 2003 - , él no siente el "alivio moral" que han manifestado sentir los segundos al conocer la detención de su asesino - Gurutz Aguirresarobe.


Sostiene Arcadi Espada que el alivio que él ha sentido al conocer la detención del asesino de Pagazaurtundua "... es del tipo técnico. Uno menos."


A continuación declara que, " en realidad, nunca he sido demasiado partidario de ese mirar a los ojos con que algunas víctimas pretenden retar a los asesinos, sea en el salón de los juicios o en los periódicos. Los terroristas no tienen nada personal con sus víctimas. Por eso, y a despecho del léxico de feriante, SON ALIMAÑAS. Nada personal provoca la mordida del ceraste".

Podría uno estar tentado de unirse a esa especie de ferocidad distanciada del Sr. Espada, que manifiesta un desprecio aún mayor a los asesinos que el "clásico" de las víctimas, hasta el punto de convertir su castigo en una cuestión técnica- ese expresivo "uno menos", que parece zanjar la cuestión con elegancia burocrática-, y que llega a despojar de su condición de hombres a los asesinos terroristas, llamándolos "alimañas", hasta que se cae en la cuenta de que, si bien los "chakurras" no son técnicamente alimañas, sí comparten con éstas el no pertener al mundo de los hombres.

Porque, efectivamente, para Gurutz Aguirresarobe, Joseba Pagaza no era, en sentido esctricto, un humano, sino una alimaña, un chakurra, respecto del cual, asesinarlo no planteaba cuestiones personales - que, desde luego, requieren "ojos que se puedan mirar" para existir -, sino que sólo representaba un problema del tipo técnico.Uno menos.

Como tampoco pertenecen al mundo de los hombres las cucarachas, los gusanos,las ratas y demás grupos de hombres que, a lo largo del atroz siglo XX, han sido expulsados de lo humano mediante su bautizo en el orden no-humano con carácter previo a su aniquilación sistemática. Uno menos. Diez menos. Un millón menos.

Al profesar su olímpico estar más allá del alivio moral - por tanto negar que sea relevante lo moral cuando se está enfrente de un asesinato - , confiesa el Sr. Espada que se sitúa en el mismo orden de visión del mundo que el infame Aguirresarobe.

En dicho orden, encarcelar a éste último no forma parte del orden moral de la sociedad.Tampoco ejecutarlo. O ponerle una multa. Por eso, su detención y castigo no produce "alivio moral" sino sólo satisfacción técnica.

Y sin duda los terroristas no tienen nada personal con sus víctimas porque, de hecho, no las consideran personas en sentido estricto - y por eso, ellos tampoco son partidarios de esa cosa tan sensiblera de mirar a los ojos. Y, según parece, tampoco el Sr. Espada dice tener nada personal con Aguirresarobe al que tampoco considera una persona, sino una "alimaña".

En dicha visión del mundo, "los nuestros" - los ciudadanos democráticos comme il faut, los abertzales, los arios, los del partido, la vanguardia del proletariado- son, propiamente, los únicos sujetos de relaciones morales. Los demás, como cualquier otro ser no humano, sólo plantean problemas de tipo técnico. Un ceraste menos. Un terrorista menos.

Y las aterradoras utopías que levantó ese orden de lo no-humano muestran en la siniestra figura de Aguirresarobe a uno de sus epígonos degenerados, pero fiel cumplidor de lo esencial de las mismas.

Y hay que reconocer que el Sr. Espada ha sintetizado de modo inmejorable el corazón de dichas utopías - frente a las cuales el rito de las urnas es sólo coartada - y su cortejo inevitable de crimen y "deshumanización", al cifrar la detención de Aguirresarobe en una cuestión técnica, no moral, donde no caben relaciones personales, y donde los criminales no son hombres, sino alimañas.

Pues no, Sr. Espada. Aguirresarobe no es una alimaña, ni Ud. y yo somos unos chakurras.

Y cuando se castiga a un asesino, y se restaura así la relación de justicia en una sociedad, se produce necesariamente alivio moral, y allí se puede mirar, efectivamente, a los ojos de todos, incluido el criminal, aunque sea para verificar que ha entendido que se le sentencia a ir a la cárcel, a la silla eléctrica, a su casa o al destierro, según proceda.

Porque entonces estamos en una sociedad de hombres. En las otras, en las utópicas, sólo hay ratas, chakurras y alimañas, por una parte, y por otra, los nuestros, que, propiamente, no somos hombres, pues negamos tener "ojos para mirar", sino sólo omnipotentes, ciegos y arbitrarios administradores de las inevitables relaciones técnicas entre los bípedos que hablan.

Tertium non datur, Sr. Espada.



10 comentarios:

Ignacio dijo...

Es que estas consideraciones nos hacen ser los "raros"porque no somos "democráticos":para serlo, debemos ser de un partido o etiqueta determinados y odiar y hacer daño a los demás: sólo así la gente comprende.
El nivel de ablación moral que hay es así,y la gente escuda su moral en la secta elegida:ahí todo se justifica; nosotros no pensamos en términos de banda, sino de personas....y así nos va.

Dhavar dijo...

Es cierto.Lo que me ha llamado la atención del artículo es lo fácil que entraban esas tesis tan viejas y tan terribles, todo con el aire elegante pero "firme" de un exquisito "demócrata". Pero claro, esto no va de democracia.Es previo y muy superior.Y hubo un tiempo que la democracia significaba la vinculación con ese orden moral.Hoy está definitvamente alineada con los "técnicos sin ojos".Las urnas, una coartada, o peor, un rito de absolución.

Marbella Rugby Cadete dijo...

Mi forma de enfocar este asunto está a caballo entre las dos líneas argumentales desarrolladas en el artículo. SÍ creo que son alimañas y sí les despojo de su condición humana, pero como una simple forma de desprecio. No comparto el sentimiento matemático puro de Arcadi, al menos en su forma exclusiva. Por supuesto que "uno menos" siempre nos acerca al final de la infección y tiene un valor estratégico evidente. Ahora bien, el regalo emocional que me produce el encarcelamiento o muerte de cada una de esas alimañas es de enorme, al ir dando satisfacción a mi sed de venganza contra todo el mundo nacionalista vasco (no el sólo abertzale) que tanto daño ha hecho. Creo que las víctimas y su entorno más próximo, deben por tanto ir calmando su sed con cada una de estas noticias y disfrutar viendo a su enemigo aplastado como un insecto.

Dhavar dijo...

Marbella RC:
A caballo no estás, ya que dices que sí crees que son alimañas.Y no se trata de un "regalo emocional" cuando se hace justicia, sino, precisamente, retribución, que es lo opuesto al regalo y a la arbitrariedad técnico-utilitaria.Considerar que los sentimientos morales carecen de contenido objetivo de conocimiento fue, hace dos siglos, parte de la raíz filosófica que hizo posible los horrores citados y la absoluta confusión moral de la inmensa mayoría actualmente.

Carlos Suchowolski dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos Suchowolski dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos Suchowolski dijo...

Según lo veo (y lo he visto desde mis páginas estos años) hay dos planos que se entremezclan un tanto inevitablemente. Por una parte, "todos" los hombres son "hombres", y esto incluye el reconocimiento a hacer de que todos somos/seremos capaces de las "peores vilesas", de las "más maravillosas hazañas" y todo tipo de acto creador tanto de horror como de veneración (etc.). Y de aplicar la propia tabla de valores que nos justifique y que haga de las obras que para los otros son venerables (heroicidades terroristas, por ejemplo) puros horrores, y vieversa... es decir, que tomemos nustras propias valoraciones por base para dividir lo humano nuestro de lo inhumano ajeno... Y así pasamos, por fin, al plano segundo de la cuestión (esa que Arcadi trata de "tratar" sin saberlo hacer, a medias, dejando todo encriptado para "no hundirse" y hasta para "no mojarse". En este plano no cabe ni la "humanidad única" ni el relativismo, sino la aceptación de que cada uno de nosotros no puede hacer otra cosa que defender lo propio ("el compromiso" de Strauss) -cosa o hecho de lo que merece la pena desentrañar su "base real", su "causa", para mí "sociológica" dicho y repetido sea de paso-. Defender lo propio y... caer en la deshumanización del contrario, de lo ajeno, de lo extraño, del enemigo... tanto como también... caer en la defensa interesada y a fin de cuenta "hipócrita" (autoengañosa) de la "humanidad única", lo que que no es más que eñ deseo de hacerla... a nuestra imagen y seejanza... por uno u otro medio. Y en todo caso, sólo soñar con su advenimiento milagroso.

Un abrazo: ya estoy de regreso del "horror" a donde fui a pasar las vacaciones. Horror y maravilla, y también lo propio de todo turista occidental: estar de paso, contemplar, coleccionar de mil modos, distanciarse, ver la película del hombre y del tiempo... ¡Estuve en Rajastán, ni más ni menos!

Ignacio dijo...

Es decir: si no somos como ellos estamos muertos, porque el planteamiento que se dice en el comentario de arriba es que se asume que estamos en guerra, así de crudo.

Dhavar dijo...

Carlos:

A ver si despiertas.Si no existe la "humanidad", entonces tampoco existe Carlos Suchowolski.

Carlos Suchowolski dijo...

La huamnidad que existe es lo que vemos, la fragmentada que cada fragmento se adjudica y pretende hacer a todos más o menos iguales a sí mismos o en todo caso esclavos (cuando no exterminarlos). La que no existe es la idílica, la platónica, la con Mayúscula, la absoluta, la conceptual, la imaginaria, la Única...