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martes, 27 de mayo de 2008

CHINOISERIES



" El corazón de la civilización china late con una serie de acontecimientos de los que aprovecharse. Su filosofía borra constantemente los límites entre lo que la cultura occidental define como legal e ilegal.
Para un occidental un contrato es un contrato, pero en China es sólo un conjunto de acuerdos instantáneos que existen en un momento dado, y quizá en otro no.

En 2004, cuando la demanda voraz de acero en China explotó, las tapderas de las cloacas de todo el mundo empezaron a desaparecer.

Las primeras desapariciones se notaron en Taiwan, las siguientes en Mongolia y Kyrgystán. En Chicago llegaron a desparecer más de 150 tapaderas al mes. El gran robo de cloacas en Escocia supuso más de dos centenares de despariciones mensuales. En Montreal, Gloucester y Kuala Lumpur, los peatones despistados caían en los agujeros.

Los traficantes chinos compraron las tapaderas de las cloacas a los ladrones locales, luego las cortaron y las embarcaron hacia China.
Los compradores ni siquiera pestañearon al ver las palabras "Ciudad de Chicago" grabadas en el acero.
Simplemente, los compradores necesitaban acero y alguien lo había ofrecido a precios irresistibles. A sus ojos, esta transacción era sólo un buen negocio.

En resumen, las circunstancias y no la ética o la moral guían a los chinos desde siempre, y su pensamiento se reliza en términos de procesos globales neutros, como se describe en el I Ching."


Economía Canalla.Loretta Napoleoni.

29 comentarios:

Ignacio dijo...

Sí son así, pero no tiene nada que ver con el I Ching; además es un libro japonés.
Es interpretar como te da la gana algo, como cuando los progres le dicen a los catolicos que deben poner la otra meilla.El hexagrama del I Ching no se refiere a neutralidad, sino a realizar las cosas en un estado desapasionado: que no te ciegue la pasión en los negocios; no que lo hagas en ausencia de moral.
De todas formas ningun criminal se define así a si mismo, son "hombres de negocios" patriotas" o "la mate porque era mia" siempre buscan justificación a sus delitos nunca se reconocen a sí mismos.

Dhavar dijo...

Ignacio:

El I Ching es chino, no japonés. Pero al margen de ese libro, los chinos de ahora, según todos los indicios, viven en otro planeta moral y no sé si somos conscientes de ello cuando les miramos como arrobados sintiendo que son la fuerza del futuro.

Ignacio dijo...

Bien.
Entonces sabes de lo que hablas.
Utilizar los libros sagrados para justificar actitudes es demasiado clásico ya: la progrez se cansa de citar la Biblia: corta, copia y pega, y la Biblia dirá lo que tu quieras; eso no habla mal de la Biblia sino de quien no sabe leer.
Lo de China no lo conozco, no puedo hablar; pero el afán medrador y sin escrúpulos es legendario en ellos desde las guerras del opio por lo menos.
Si a todo eso añades que los años del socialismo han masacrado a las mentes de la población, es un caldo idóneo para que cualquier cosa sea verosímil.
En Rusia la gente busca ahora su identidad: el socialismo desde luego lo tienen en barbecho; ni quieren saber de él pero callan por su natural discreto.

En todo lo que huela a socialismo y progrez,aplican siempre la doctrina de Molotov: "no esperábamos que nos traicionaran, nos adelantábamos y los traicionábamos primero" lo cual es aproximadamente lo que está pasando ahora en España a todos los niveles.

Dhavar dijo...

Según parece, Mao sostenía que la historia era un cáncer maligno. Así que acabó con ella.Se inventó todo el pasado, con un par, para hacerle heredero del Imperio.Y, efectivamente, la población ha quedado completamente devastada.Sólo responden al célebre "enriqueceos" de Den Xiao Ping.
Aquí vamos teniendo nuestras pequeñas "chinoseries", como la corrupción normalizada, la reinvención sistemática de la historia y el vaciamiento moral de la población a través de la TV.
En breve, empezarán a nacer niños con los ojos rasgados!:)

Ignacio dijo...

Mira, mientras no se parezcan a Pepiño, soy capaz de asumirlo.

Dhavar dijo...

Pues yo a Pepiño le veo cierto aire oriental en su aspecto.

Clandestino dijo...

Hay que diferenciar entre lo legal y lo legítimo. En cualquier legislación democrática, la regulación de la norma, solo pretende la deslegitimación, obstrucción o imposibilidad del derecho o de alguno de ellos, hasta el punto de camuflar una auténtica dictadura tras el telonado de una excelente constitución democrática. Es España empezamos a entender de esto.

Los chinos nunca han vivido en una forma política democrática ni con ningún régimen respetuoso con los márgenes del libre albedrío. Han tenido que desarrollar más el concepto de legitimidad, frente a la legalidad criminal, generando un mundo de filosofía que le permitiera sobrellevar su dura realidad. Algo a lo que tendremos que ir acostumbrándonos en amplias regiones de occidente, según se observa el paisaje y el paisanaje político y "democrático", en general.

Dhavar dijo...

Clandestino:

He puesto una cita porque no me gusta contar mi vida en un blog.Hace poco, cerré un cuerdo importante con un fabricante chino.Un día después, cuando ya se habían emtido los créditos documentarios rompió el acuerdo añadiendo condiciones diferentes porque había oído que otros las habían aceptado.
La cuestión es que ni siquiera se trató de justificar.Para él, cumplir la palabra o no cumplirla es indiferente.
Y eso es un asunto de legitimidad a todos los efectos, en cualquier época y rincón del globo.
Mi cuñado, que lleva más de diez años negociando allí me confirma que, efectivamente, todos los acuerdos son para ellos papel mojado, y el respeto a la palabra y los compromisos carecen de valor alguno.
Esto es muy diferente del escamoteo de la democracia y los derechos que , efectivamente,van ejecutando pasito a pasito nuestras castas políticas.

Clandestino dijo...

He querido matizar las diferencias entre dos expresiones que deberían ir de la mano, paralelas y hermanadas, pero que en realidad distan mucho de serlo, lo que genera grandes conflictos que se corrigen a base de peanas y caudillos, "democráticos".

En todo momento me he referido a la legalidad y a la legitimidad. La experiencia que comentas, en principio, no tiene nada que ver ni con lo uno ni con lo otro, sino todo lo contrario. Eso es pura trapacería, descendiente directa del toco-mocho. Pero ampliando el contexto, entra dentro de la legitimidad beneficiarse desde una posición de ventaja, obtenida por medios pacíficos y, sobre todo, lícitos.

Que el gobierno regale a SGAE una ley para robar, hace el robo legal pero no legítimo. Sin embargo es legítimo que SGAE haga uso de la ley en su beneficio, aunque no sea ético ni moral, de igual forma que sería legítima la desobediencia civil, por parte de las víctimas. Una ley ilegítima, puede legitimar una acción inmoral, una vez que es legal, pero el origen ilegítimo de la ley, legitima a su vez su incumplimiento. O sea, la selva.

Al igual que los piratas somalíes, gobiernos vasco y catalán, la UE o Mohamed VI, entre muchos más, los chinos también tienen sus motivos: están acostumbrados a tratar con los marchantes del Gobierno. (lo del gobierno es un decir. Están pero no son) Van de buenos cediendo espacios e intereses a todo el mundo, a cuenta del contribuyente español (No significa que sean todos los que nacen y viven en España) que sufre las consecuencias y paga su abuso y despilfarro. Por algún acuerdo ajustado a las formas y exigencias chinas, ellos operan en España al margen de nuestra norma, regulación, ley e impuestos. Si hubieras sido norteamericano, inglés o alemán, seguramente huberan sido más respetuosos con el compromiso. Si hubieras sido tú el que rompiera el comnpromiso, te habrían llevado ante los tribunales de ZP, y estos te habrían obligado a cumplir. Ventajismo puro, establecido a la sombra del estado, contra su propia nación.

Sencillamente eres 'diferente', por tanto 'imbécil', por obligación. Por eso pagarás canon como un criminal. Por eso serás un discriminado y puteado por tu condición de varón, y heterosexual como agravante. Por tu origen dentro del territorio nacional. Por tus ideas, solo por tenerlas. Por tu radicación mercantil. Por tu confesión. Por tu honorabilidad. Por tu raza...

Dhavar dijo...

Clandestino:

No es trapacería, lo ven perfectamente legítimo, ése es el quid.Son los amos de la economía salvaje,el hijo feliz del estado-mercado y la mafia, por eso están tan bien adaptados al Zeitgeist del momento.
Uno de los estafados que cito es norteamricano, el otro francés.
Respecto al tema de la legitimidad, es vidrioso, al no haber más fuente del derecho hoy por hoy que la legalidad democrática.Puede invocarla Antígona para enterrar a su hermano pero también un musulmán para pegar libremente a su mujer en Europa.
Ya sólo cabe, para destronar a la legalidad democrática, la revolución, y eso no tiene fundamento de lege o legítimo, sino ideológico.

Clandestino dijo...

Las legalidades democráticas ya no se destronan con revoluciones. ZP, Chávez, Ortega, Morales, Kirchner, Correa... Berlusconi...

Es más fácil con la corrupción y un amplio voluntariado suicida formado en el adoctrinamiento sobre el previo vaciado del intelecto con 'buenos y variados planes de enseñanza' y sus recuas de psicólogos, asesores, medios y sociólogos. Si encima te cae un buen chollo como el pacto del Tinell, pues miel sobre hojuelas. Construyen magníficas y sólidas dictaduras en espacios reducidos que permiten asomar espléndidos y ostentosos decorados democráticos.

La legitimidad no tiene por qué avalar a todo el que quiera legitimarse o legitimar a otros, independientemente de coincidir o no con la ley. Ten en cuenta que en la legalidad democrática hay bastante agresión al derecho. La legitimidad solo avala al derecho y a determinadas formas de garantizarlo, defenderlo o conseguirlo, aunque a veces su origen no sea legítimo, como el ejemplo de la SGAE.

Enterrar a un hermano es perfectamente legítimo, solo en el caso de que este esté debidamente fallecido. Emplear la violencia sobre una mujer, o sobre un ser cualquiera, contra su voluntad, no es legítimo, para nadie, en ningún lugar, si no es en defensa propia.

Verdaderamente se me escapa que la democracia más sólida del mundo y la cuna de la revolución, en pro de los derechos civiles, se dejen caer en manos de unas mafias ancestrales y bajos fondos, solo por dinero, rebajándose al niveles de vulgares ramplones como ZP, Castro o Chávez. Me cuesta, pero nos vamos acostumbrando a que la 'evolución y el progreso', nos traiga este tipo de cambios. Seguramente, a muy corto plazo, la supervivencia dependa de que los aceptemos y asumamos como parte de la realidad cotidiana, e intentar no llegar a la locura, antes de morir.

Ignacio dijo...

Hay cosas más importantes que la propia vida

Dhavar dijo...

Clandestino:

Esto que dices me hace recordar que una vez le preguntaron a Huxley cúal de las dos novelas - 1984 y Un Mundo Feliz- predecía mejro el futuro político.
El respondió que sin duda alguna, el "doux despotisme", por tanto Un Mundo Feliz - ahora tenemos una formulación más clara con Matrix- ,sería la forma política del futuro.
Pero lo de la locura no es nada irrelevante.¿Cúanto puede aguantar el Castillo de la Vida Privada? ¿Cuando el lenguaje publico es corrupto hasta la médula, cómo preservaremos un lenguaje puro para nuestra mujer e hijos?

Dhavar dijo...

Ignacio:

Así es.Y el día que lo vives de verdad te quedas asombrado al descubrir que no hay virtud en ello, sólo una irresistible necesidad natural.

Valquiria dijo...

Subsistir a toda costa.
Saludos.

Dhavar dijo...

Valquiria:

A toda costa no.¿Para qué añadir tiempo indigno y vacío a una sentencia inapelable?

Ignacio dijo...

...y le dijiste al ahorcado que la cuerda era de cáñamo

Valquiria dijo...

En ocasiones ese tiempo indigno y vacío no depende de nosotros, viene impuesto. La utopía no existe.
Saludos.

Dhavar dijo...

Valquiria:

No nos viene impuesto, lo hemos creado nosotros al preferir vivir a toda costa.

Por eso, claro que existe la utopía, lo que pasa es que ya sabemos su nombre:La muerte.

Carlos Suchowolski dijo...

Muy interesante... je... Está visto que sea cual sea la interpretación de detalle y los mitos que se prefieran asumir... el problema de fondo sale una y otra vez a flote.

Coincidencia plena en que "... te quedas asombrado al descubrir que no hay virtud en ello, sólo una irresistible necesidad natural." (Dhavar)

Por lo tanto, sí que "nos viene impuesto" (Valkiria).

Aunque, claro que "lo hemos creado nosotros"... pero,es que la voluntad, la imaginación, la creatividad... aunque sus resultados puedan ser relativamente impredecibles, son parte de esa necesidad natural, son su resultado y su dinámica. Algo así como una libertad dentro de un número limitado aunque un tanto indefinible de posibilidades.

Dhavar dijo...

Carlos:

Se te ve disfrutar recogiendo agua para tu molino...:)

Carlos Suchowolski dijo...

¡Me priva! Y, de paso, me sirve para saber que bebo bien.

Valquiria dijo...

Dhavar yo tenía otro concepto de la utopía....
Saludos

Carlos Suchowolski dijo...

Hay un sentido valorativo de los utópico como lo hay de "lo ideal", pero de ahí se deriva su sentido peyorativo cuando, basándose en supuestas faltas de consideración de las posibilidades reales de realización y del carácter real de las cosas, se consigue un fracaso o una frustración. Realmente se han levantado muchas sociedades sobre la base de mitos o sea de irrealidades e imaginarios (la sociedad stalinista y variantes como la camboyana o el III Reich y su imperio transitorio son los ejemplos más horrendos a los que se ha llegado). Pero esas "utopías" megalónomas se han basado en sucesivas trampas, engaños, y usos espureos de realidades bien concretas, entre ellas, el espíritu revanchista y la predisposición a seguir los mitos más "prometedores" basados en la fuerza (sin el triunfo del golpe de estado bolchevique no habría habido una segunda etapa, etc., y sin duda podría haber fracasado). Pero hay "utopías" puramente intelectuales, que son las que esperan que la Historia les de la razón y que se sostienen a la vez que se rechaza la acción maquiavélica necesaria...
Es el caso del liberalismo, una corriente puramente intelectual que se adjudica la representatividad de las fuerzas del comercio igual que el marxismo se adjudicaba las de las fuerzas productivas. El caso chino que se describe en el post no es sino un cuadro de la realidad que desmiente las posibilidades de una instauración del liberalismo puro, utópico, idílico, positivo, etc. por obra y gracia del tiempo, de la razón histórica, etc. Para instaurarlo, como el marxismo, hay que violentarlo, y al violentarlo se cae en... otra cosa que lo niega. Por eso son peyorativamente hablando: utopías.

Dhavar dijo...

Carlos:

Omites en tu análisis que el liberalismo se implantó efectivamente en el Siglo XIX y fue la estructura jurídico-política que hizo posible la Revolución Industrial.
Hoy sí que estoy contigo en que, en sus formulaciones al menos, es "intelectual", pero eso es como los hippies.Nadie defiende seriamente la forma pura del mdo de vida hippy, y todo el mundo sonría con conmiseración ante el mismo nombre.Pero resulta que una porción enorme de nuestros valores y estilos actuales, ya totalmente integrados, son producto directo de la revolución hippy.Lo mismo con el liberalismo.Lo más sustancial de su legado está incorporado a nuestra sociedad.
Lo que muestra el caso Chino es una combinación inesperada:Un laissez faire total, es decir, sin normas de ninguna clase o economía mafiosa como norma, junto a un puño de hierro e intervencionismo total en todos los demás aspectos.Y la explosión mundial de la economía canalla y su sobrevolar continuo sobre las viejas estructuras estatales indica que esa fórmula - aquí nos la darán con un poco de "soma", pero es igual- tiene muchas posibilidades de extenderse y dominar el panorama.Eso sí, conservaremos los viejos nombres, cómo no.

Dhavar dijo...

Valquiria:

Me refería a la forma utópica - pero realizada-de las utopías que ha visto el Siglo XX.Lo dice mejor que yo Fink Floyd:

"Oh Ma, do you know
why do we have to run for shelter
whenever a Promise of a bright New World unfolds beneath a clear blue Sky."

Carlos Suchowolski dijo...

Dhavar: me reservo la respuesta amplia para un futuro post que saldrá después de otros que preparo para hacerlo más "digestivo". Respuesta que tal vez no sea totalmente opuesta a tu comentario aunque matizando y precisando, sobre todo o entre otras cosas en que no hay por qué tomar todas las influencias fijadas en el tiempo por valiosas, al menos si uno no es del grupo al que más le encaja y desde ya nunca como váidas para todos los grupos Yo, por ejemplo, no tengo nada de hippy, o eso creo profundamente. En cuanto a la libertad, reconozco que la deseo pero tal vez NO como mucha gente sino un poco como filósofo, como intelectual, libertad que sin duda no es la de los hippys ni la de los hambrientos ni la de los envidiosos y cuya definición no es absoluta, como nada puede serlo, sino resultado del compromiso inevitable con el propio grupo (por eso comparto cosas con la Ilustración e incluso con el liberalismo e incluso con toda especulación intelectual honesta y sensible, etc.) Pero hay en esto último mucha inercia, mucho polvo a sacudirse... Y en eso estamos.

Dhavar dijo...

Carlos:

No te recomiendo que hagas el análisis detallado de la cantidad de elementos hippies que todos tenemos - cosa magnífica, por otra parte-.Lo que pasa es que se han asumido tan profunda y directamente que ni nos damos cuenta.Remóntate a 1945-50 y empieza a repasar en las costumbres y estilos la diferencia, diferencia que trajo la revuelta de los sesenta.

Carlos Suchowolski dijo...

Las modas (y más en esta era de posmodernismo, es decir, de asignación del sello cultural a casi todo) se meten en la vida cotidiana y dan color a la psicología colectiva. Sin duda... Pero mira por dónde, esa es otra muestra de lo poco liberales que son los comerciantes de carne y hueso (hoy orientados por especialistas burocráticos que son los que llevan la batuta) y cómo son capaces de hacer marketing con lo que sea: el Che, la moda hippy, o dando publicidad en periódicos cuya línea es incluso antiliberal a ultranza (basta mirar esos pasquines de distribución gratuita). Esto muestra hasta qué punto el liberalismo es una corriente intelectual como dije. Y si nos vamos a las grandes empresas ni te cuento (ya lo decía por cierto Hayek que, a la manera en que Marx acusaba a muchos obreros de falta de conciencia de clase, éste acusa a los capitalistas de algo parecido y de usufructuar sus buenas relaciones con el Estado)