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martes, 26 de febrero de 2008

POR QUÉ TICIO OBEDECE A CAYO. Capítulo primero.



Cayo y Ticio, como todo el mundo sabe, vivían juntos en una isla desierta mucho antes de que Robinson Crusoe y Viernes los expulsaran.

Cuando Cayo decía "ven", Ticio venía, y cuando decía "haz esto" , Ticio también lo hacía. Y cuando Cayo decía "Ticio, no te puedes bañar en la laguna los Jueves", éste no se bañaba en la laguna los Jueves.

Y Ticio, por descontado, jamás decía nada semejante a Cayo, aunque dicen que, en sueños, le parecía oírse decir "Cayo, vete a por agua", y Cayo lo hacía. Aunque esto no son sino rumores tendenciosos y sin confirmar.

Es decir, entre Ticio y Cayo tenía lugar un extraordinario fenómeno, que podemos llamar "Obediencia" sin que se nos caigan los anillos.

Ahora bien, ¿Por qué Ticio obedecía a Cayo?

Y, para anticiparnos a posibles ataques de sofistas al acecho, antes de dar paso a nuestra pequeña encuesta al efecto, debemos aclarar que una vez hubo una tormenta espantosa, y Ticio y Cayo tuvieron que mudarse de isla, y en la nueva isla, también Ticio obedecía a Cayo, pero eso sí, que quede bien claro que, en ninguna de las islas, cuando Cayo entraba en la cabaña de Ticio y le decía "barre el suelo de esta cabaña, que tiene un aspecto horrible" Ticio le obedecía. En su propia casa, Ticio no obedecía a Cayo.

Hemos preguntado a sabios eminentes de éste y otros planetas, y éstas han sido las razones o causas que, según ellos, explican tan maravilloso fenómeno:


Razón nº 1: Ticio Obedece a Cayo por que han celebrado un Convenio al efecto.

Debe precisarse que, aunque en siglos pasados también se ha acudido a esta explicación, la misma no ha sido debidamente denominada, y al Convenio por el que votan algunos de nuestros sabios lo llamaron "Contrato", con evidente falta de rigor, ya que en la relación de obediencia entre Ticio y Cayo el "sinalagma" está ausente, pues todos estarán de acuerdo en que decir que Cayo "se obliga a mandar" a Ticio es una forma figuradísima de hablar y fuente de innumerables confusiones.

Se trata más bien de un "Convenio Estipulatorio", que establece un deudor y un acreedor, de acuerdo con la inmortal fórmula romana "¿ Promitis ? Promito", que aún existe en nuestra entrañable Letra de Cambio, aunque mediante fórmula afirmativa en vez de interrogatoria.

Así que, cuando por la mañana se encuentran Ticio y Cayo en la playa para organizar el día, y Ticio pregunta:

"¿ Oh Cayo, por qué me mandas día sí y día también?

Entonces Cayo responde invariablemente :

"Oh Ticio, porque así prometiste hacerlo y lo suscribiste ante mí, que a falta de más gente, también hice de testigo del acto".

Cierto día Cayo, que ya se encontraba muy en su papel de gobernante, tuvo una fabulosa ocurrencia, y en vez de la cotidiana respuesta que hemos reseñado más arriba (ut supra, que dicen), le respondió así a Ticio:


"Oh Ticio te mando porque tú me lo has mandado, ya que soy tu representante".

La ocurrencia, como es fácil predecir, tuvo corta vida y provocó la más que justificada ira de Ticio ante semejante majadería conceptual, por no hablar de que él no recordaba haber otorgado tan absurdo y ridículo mandato a Cayo en toda su prolongada vida en común.

Porque Ticio, además de buen chico, era muy ordenado razonando, no en vano era un romano de nacimiento, como Saulo de Tarso, y se decía:

"Esto es claramente un sofisma de la más baja especie , o una de las bromas de Cayo, ya que podría aceptar que, ya que Cayo manda, si vuelven Robinson y Viernes y hay que negociar con ellos sobre quién se larga y quién se queda en la isla, pues que me represente en dichas negociaciones, pero sugerir que me manda porque yo le he dado ese estúpido mandato es más de lo que un Romano ordenado como yo puede tolerar."

Como hemos señalado, tan extravagante ocurrencia fue flor de un día, y andando el tiempo, Ticio se olvidó de su enfado, y de vez en cuando, sobre todo si estaban un poco bebidos, se complacían en representarse la escenita, y cuando Cayo respondía eso de "porque tu me lo has mandado", ambos rompían a reír a carcajadas, y hasta se revolcaban por el suelo muertos de risa.


Sin embargo, Ticio no estaba en paz, algo rondaba su pequeño y ordenado cerebro de romano, y finalmente, en una noche oscura de insomnio, pudo al fin formularse a sí mismo ese algo, lo que provocó la primera crisis política en la isla, y que consistía en la siguiente pregunta (Inciso:Como todo el mundo sabe, hacer preguntas es signo de poder, luego podemos decir que en Ticio estaba anidando un auténtico proyecto revolucionario):

"¿ Por qué demonios contraje con Cayo esa maldita Convención Estipulatoria?"

Efectivamente, nuestros sabios , tras desplegar completamente esta Razón nº 1 ya se han percatado de que carece de fundamento, y que Ticio, o bien era idiota - cosa que está descartada de todo punto- o bien no tenía niguna razón para contraer la tan citada Convención, y por tanto, no se trata más que de una leyenda, una "fictio iuris" enormemente ficticia, pues si Ticio llegó a hacer tal cosa, - e insistimos en que no era idiota- no se trataría más que de darle la forma jurídica adecuada a una relación de obediencia que ya existía, y por tanto hay que buscar otra razón que la explique.

Pero eso tendrá lugar en el siguiente capítulo.

35 comentarios:

LUIS AMÉZAGA dijo...

Estoy expectante por ver dónde lleva esta relación sado entre Ticio y Cayo. A sus órdenes :)

Fonseca dijo...

A propósito de Robinson Crusoe, aprovecho para recomendarte a tí, que pareces tener buen gusto, que veas la adaptación de la novela que dirigió Buñuel. Es difícil de pillarla pero en la SEMINCI de hace unos años la proyctaron restaurada y a lo mejor hay suerte y la emuleas. Está genial.



Fonseca

Clandestino dijo...

Ejercer el poder es atractivo, cuando te inhibes de las cargas éticas y morales que te obligan a ser responsable y consecuente con la gestión de ese poder, pero no tanto cuando ocurre al contrario.

Cuando un lugar de recursos limitados, es habitado por dos personas, seguramente asumir ser 'el mandado', es la parte cómoda, con tal de que el otro asuma la parte complicada de asumir la responsabilidad de organizar y garantizar la superviviencia.

La mayoría de las organizaciones, de cualquier actividad u objetivos, están organizadas en base al viejo sistema de jerarquía piramidal y nadie se plantea por qué hay uno que manda sobre todos los demás, y luego hay un segundo y un tercero...Aunque sí se plantea el rechazo a que el que manda lo haga mal, no se plantea el hecho de que haya uno que mande y otros que obedezcan.

Todos queremos ganar más, pero no todos estamos dispuestos a asumir riesgos y responsabilidades que lo permitan.

Dhavar dijo...

Fonseca:

Probaré con la mula.Gracias por la recomendación.

Dhavar dijo...

Clandestino:

Lo que trato de hacer es explorar el hecho político desnudo, es decir, la obediencia, pasando revista a las diversas justificaciones del mismo.He empezado por las más conocidas para despejarlas rápidamente, y pasar al centro espeso y oscuro de ese hecho formidable, en sucesivos capítulos, si es que puedo. (Por la boca muere el pez, dicen)

Carlos Suchowolski dijo...

Un experimento interesantísimo... espero a que lo completes.

Clandestino dijo...

Vaya hombre, cuánto lo siento. Estaba yo tan satisfecho de haberte 'reventado' tu misteriosa conclusión final y resulta que ni siquiera por aproximación.

En fin me condenas a tener que seguir el 'serial'. Habrá que estar atentos, parece interesante.

Peggy dijo...

Tengo un sentido bastante utilitarista de las normas , no creo que nazcan por generación espontánea si no existe una causa o etiología que las justifique en orden a una eficacia
o justificacion de un fin concreto .En este tipo de contrato de gestión, el de la isla , con las dos partes , quien manda y el que obedece ,en esta delegación de funciones y competencias hacia el representante , me falta ese argumento .La finalidad del pacto .Gestionar mejor los recursos por el mas preparado ? conseguir una supervivencia mas fácil? ...denos pistas , así esbozado esta un poco etéreo. Quizas en otros capitulos
Saludos

Caco dijo...

Tranqui Dhavar, la peli de Buñuel está en camino. Me acabo de subir a la mula para ir a comprarla junto con un disco de Teddy Flautista.

Dhavar dijo...

Peggy:

En este capítulo se analiza como las célebres doctrinas del Contrato Social y de la Representación como fundamento del poder no son más que falacias interesadamente difundidas por Cayo.No explican nada, pero corren un velo sobre el fenómeno.
Más que finalidad, lo que falta, claro está, y de ahñi la incomodidad de Cayo es la causa en sentido jurídico.En los siguientes capítulos entraré en las situaciones previas, las que fundan esa obediencia como un hecho universal y "eterno", anterior a cualquier autoconciencia política.

Dhavar dijo...

Caco:

Como te pille Teddy Flautista...

Caballero ZP dijo...

No se Dhavar, pero la verdad es que me suena esta situación. Más de uno debería plantearse por qué ha elegido ser Ticio en la vida.
Esperamos impacientes mas entregas.
Saludos

Dhavar dijo...

Caballero:

La intención es, sobre todo, de metáfora o laboratorio político, pero, efectivamente, hay aparte bastantes Ticios privados.(Y Cayos)

Caco dijo...

Buñuel en el saco

Bob dijo...

Ticio y Cayo, mmmmmmm

Bob dijo...

quizas la solución es tener los dos....a tu entera disposición...mera prueba claro...

Bob dijo...

Cayo es un personaje despreciable, abusón evidente de cierta falta de memoria y del profundo desconocimiento de este supuesto orden regulador supremo, eso de la consciencia jurídica. Lejos de esta luz también descrita en este blog de profunda originalidad. No se quien es el intrépido y culto Dhavar (a parte del mismísimo creador de este espacio "sicoterrenal"), ni la sorprendente "mary white", poseedora de la luz, pero da gusto encontrar un rincón donde la consciencia intelectual huele definitivamente bien.

Bob dijo...

Cayo es un personaje despreciable, abusón evidente de cierta falta de memoria y del profundo desconocimiento de este supuesto orden regulador supremo, eso de la consciencia jurídica. Lejos de esta luz también descrita en este blog de profunda originalidad. No se quien es el intrépido y culto Dhavar (a parte del mismísimo creador de este espacio "sicoterrenal"), ni la sorprendente "mary white", poseedora de la luz, pero da gusto encontrar un rincón donde la consciencia intelectual huele definitivamente bien.

Dhavar dijo...

Bob:

Me alegro que te guste este rincón. Consideralo tu casa - casa no, taberna, como declaré en su día.

No nos apresuremos a condenar a Cayo, que quizá nos dé alguna sorpresa.
Aunque supongo que lo sabe todo el mundo,aclaro que Ticio y Cayo son los personajes hipotéticos que utilizaban los jurisconsultos romanos para exponer sus casos.

Mary White dijo...

Dhavar... se te ha escapado lo de casa ;)
(ya sabes yo me quedo con el cuarto de estar del que hablaba Caco, auqnue hay tabernas y cafés muy acogedoras)

No tengo mucha capacidad para concentrarme estos días, no ha sido una buena semana, cuando recupere la serenidad responderé a Cayo y Ticio.

Bob, muchas gracias por tus palabras, si me conocieras no dirías eso :)

Valquiria dijo...

Dhavar me tienes en vilo....
De momento queda claro que los problemas comienzan cuando una de las partes se empieza a hacer preguntas, despues llega la sublevación.

Dhavar dijo...

Valquiria:

A ver si soy capaz de seguir.No es que no sepa cúales son los siguientes capítulos, sino que no sé si tendré tiempo - o ganas.De todas formas lo intentaré.Como he dicho antes, por la boca muere el pez.

Stewie Griffin dijo...

Veamos en que acaba la cosa. De todas formas matizo que de acuerdo a mi forma de ver las cosas no puede darse un contrato de servidumbre porque la voluntad no es un bien enajenable {Tal vez el unico!}, por su propia naturaleza.

Saludos Dhavar

Dhavar dijo...

Stewie:

Obligarse a obedecer a alguien no es si más enajenar la voluntad.
Y, de todas formas, es perfectamente posible - y no es tan fácil refutarlo- la celebración de un convenio por el que uno se hace esclavo en sentido literal (Dominus)de otro, aunque, en principio, repugne.Y esta es una posibilidad que, en diversos grados, ha sido y es algo mas´que una posibilidad.
Saludos

Verónica de Torres dijo...

Yo solo quiero que Cayo me de la receta para que funcione en mis hijas, por lo menos hasta los 20.
Muack

Dhavar dijo...

Verónica:

Esta receta se ve que es falsa, aunque es "teoría" política secular y pacífica.
En los siguientes capítulos saldrán las verdaderas razones de la obediencia.

Luis Rivera dijo...

Fascinante, Dhavar, realmente fascinante. Leer esta ¿parábola? e ir a buscar un resumen de eFe del Leviatán de Hobes que tengo a mano.

Soberano y súbdito -es una manera de verlo- en un área de intereses, que es la isla. La soberanía es consentida, pues no hay rebelión, que Hobes no vería con buenos ojos. Digamos que entre ambos se estableció una conversación inicial (tácita o explícita) por la cual uno estableció su derecho a disponer de la servidumbre de otro (tiranía) o el otro estaría dispuesto a servir por el bien de ambos y conveniencia de él (estado moderno).

Da para mucho el tema. Porque en cualquier caso, para ser soberano o siervo, es necesaria predisposición y capacidad y recursos.

Dhavar dijo...

Rivera:

Sí, eso es.Y ha sido toda una experiencia ver cómo al ponerlo en forma narrativa se iban multiplicando y espesando las direcciones argumentales, sin que pudiera evitarlo.
Pero, como he dicho más arriba, cuando, en el siguiente capítulo, entre en el fundamento - los fundamentos reales, fácticos- de la obediencia es cuando seguro que se me va a ir completamente de las manos.

Mary White dijo...

Dhavar,

Después de leer la entrada (de nuevo) creo que no soy lo suficientemente "romana", a mi me faltan datos. Solamente aparece un Ticio que obedece ya como tradición, de esas que uno no sabe muy bien por qué sigue, como ponerse corbata o vestir de luto en un entierro, pero las sigue, por molestas que resulten. No cuentas qué tipo de decisiones evita Cayo a Ticio (ya te lo han comentado Clandestino y Peggy), solamente aparecen los beneficios que obtiene Cayo.
Pero en cualquier caso, dado que hablas de personas, y no de instituciones (carentes de sentimientos o de intencionalidad), te diría que es una manera de relacionarse como otra cualquiera y, tal vez, la mejor manera de hacerlo para ambos. La razón por la que Ticio no obedece en su casa, desde mi perspectiva, es que necesita contrastar el YO con el TU para que exista una verdadera relación entre TU y YO.
Probablemente otros dos personajes se relacionarían dándose de tortas cada vez que se ven... o comerciando, o jugando al ajedrez.

Claro que es una ficción el contrato... la relación de obediencia es fruto de la costumbre, probablemente la primera (o primeras?)vez/veces que Ticio obedeció había una razón, pero la costumbre termina por hacer rutinario el acto obediente.

Es todo lo que se me ocurre (habría sido más inteligente por mi parte haber esperado tu segunda parte, lo sé... pero es más divertido equivocarse).

Dhavar dijo...

Mary:

Claro que sí,lo primero que he hecho es exponer una situación que rechina por todas partes, para así también dejar en evidencia tanta falsa justificación del hecho político, que es, en esencia, el enigma de la obediencia.
En los siguientes capítulos veremos razones buenas , malas y regulares, pero razones fácticas, no pretextos a posteriori.

Luis Rivera dijo...

Yo le recomendaría a Mary White, aunque probablemente la conozca, la visión de la película The Servant (El Sirviente, en versión española) de Joseph Losey. Aunque en ella, y llevado por una visión muy marxista de las relaciones humanas, la crítica y tal vez el propio director, convinieron en la idea de Degradación, en este caso degradación del amo.

Mary White dijo...

Luis, creo que no la conozco (pero no estoy segura, soy un poco desastre) así que no puedo contestarte hasta que no la vea; la busco y te cuento...
Aunque es de otra entrada, yo sí conocía tu otro blog, y lo exploro despacito :)

Gwen dijo...

he hecho un comentario y no ha salido... me preguntaba si esto sirve para algo, si tiene sentido que la bestia que hace girar la rueda del molino se pregunte la razón por la que gira la ruedad el molino... y que estas entradas odiosas son estériles, como todos los ejercicios intelectuales de este tipo. Lo que funciona es la acción o la no acción.

Dhavar dijo...

Gwen:

No sé por qué no ha salido.Aquí no hay moderación ni escribir "letras" ni nada.

Respecto a lo que dices, creo que no te entiendo.

Gwen dijo...

obedeces o no lo haces... plantearse porqué seguimos obedeciendo sabiendo que es lo que vamos a seguir haciendo, me parece estéril.

ya sé que no eres censor, no pretendía decir eso, a lo mejor es mi servidor.